Con el uso de equipos alimentados por energías limpias, como la eléctrica, se puede ahorrar más de 300 toneladas de emisiones de CO2 al medio ambiente en los primeros 5 años.

En un escenario en el que las emisiones de CO2 continúan al alza, a nivel mundial, principalmente en cuanto a la utilización de petróleo y gas natural, se hace cada vez más necesario promover el uso de equipos cuyo funcionamiento dependa de energías limpias como la eléctrica, que no solamente no contaminen, sino que además sean eficientes en el uso de la energía.

En JAC Forklift Chile estamos comprometidos con el desarrollo de maquinaria de uso industrial no contaminante y altamente eficiente, como nuestras líneas de grúas, apiladores y transpaletas eléctricos que, al no generar emisión de gases, resultan el equipo ideal para el sector alimenticio, cuya normativa regida por el SESMA prohíbe el uso de equipos diésel, bencineros o a gas en zonas limpias.

Es por ello que, desde hace más de una década, la tendencia mundial apunta a la utilización de equipos eléctricos. De hecho, en Estados Unidos, un 70% de las grúas horquillas existentes son eléctricas y todo indica que esto irá en sostenido aumento, dada la alta eficiencia energética de este tipo de maquinaria. Para poner un ejemplo, en el transcurso de una hora de funcionamiento de una grúa horquilla eléctrica, se puede ahorrar hasta un 80% de energía de la que consumiría un equipo similar pero alimentado con energía a combustión. Si trasladamos estas relaciones al uso de una grúa horquilla eléctrica de 6 toneladas, durante 200 horas mensuales, en un período de 5 años, estaríamos hablando de un ahorro cercano a las 370 toneladas de emisiones de CO2 al medio ambiente.

La maquinaria industrial eléctrica y, en especial, las grúas horquillas no sólo son amigables con el medio ambiente y eficientes en el uso de la energía, sino que además mejoran las condiciones de trabajo para los operadores al ser silenciosas, sin vibraciones, con un amplio radio de giro -sobre todo en pasillos estrechos- y sin levantamiento de partículas. Por lo tanto, con su uso gana el medio ambiente, la empresa, los colaboradores y la comunidad en general.